Carta del Director 2020

2021 / January / 19

Queridos amigos.

Este año ha sido atípico para todos y no somos la excepción. Ante todo doy gracias a Dios porque nuestros niños están sanos, y deseo que ustedes también lo estén. Hemos aprendido a adaptarnos a las medidas de higiene exhaustivas, al trabajo desde casa de varios colaboradores, a la falta de visitas y a la educación en línea. Y la vida sigue afortunadamente, al igual que
nuestra misión; este año se graduaron 171 jóvenes en distintos grados escolares.

 

¡Es un motivo de gran alegría para todos! A diferencia de los años anteriores, las graduaciones fueron a puerta cerrada, pero no dejamos de ofrecer reconocimiento a la labor de los maestros y al esfuerzo de los niños y jóvenes de NPH.

 

Nuestros médicos, enfermeras y psicólogos han estado pendientes de todos, y su trabajo y medidas preventivas se han multiplicado para evitar contagios externos. Seguimos atentos a la alimentación de los niños para que su sistema inmunológico esté fuerte y no hemos dejado de cosechar verduras en nuestros invernaderos y tilapias de los estanques, además de la producción de carne de cerdo. Todo lo anterior de manera sustentable para cuidar a nuestra Tierra.

 

El período de vacaciones también fue diferente; gracias a muchas personas generosas, los niños recibieron juegos de mesa y películas, y nuestro personal organizó actividades diariamente para mantenerlos entretenidos en grupos pequeños. Extrañamos ver a nuestros amigos y Hermanos Mayores durante los festejos del 66 aniversario de NPH y las visitas familiares, pero sabemos que la prioridad de Nuestros Pequeños Hermanos es el bienestar de los niños y jóvenes, ya tendremos oportunidad de verlos y abrazarlos cuando sea seguro para todos.

 

Les agradezco sus oraciones y los donativos que han hecho en los últimos meses, sé que todos estamos pensando cómo protegernos y cómo proteger a nuestros seres queridos, y el hecho de que también piensen en nuestros niños me conmueve. Les reitero que están siempre en nuestro corazón y que seguiremos pidiendo a Dios por su bienestar.

 

¡Que Dios los bendiga por todo lo que hacen por la numerosa familia de Nuestros
Pequeños Hermanos!